Un cambio radical para un piso antiguo

Mis padres están decididos a dar un cambio radical a su casa. Se compró a mediados de los 70 y, desde aquella época, apenas se han hecho reformas interiores. Apenas un retoque en uno de los baños y la habitual sustitución de electrodomésticos. Por diferentes razones, siempre se posponía la reforma. Algunas veces porque no había suficiente dinero y, otras, porque se prefería invertir el dinero que sí había en otras cuestiones (viajes, coche, etc.).

Yo siempre les apoyé en estas decisiones porque consideraba que la casa estaba bastante bien y que no creía que la reforma fuera prioritaria. Ahora sí, las cosas han cambiado. Los años no pasan en balde tampoco para las casas. Han empezado por comprar venecianas para las habitaciones, el salón y la cocina. Las persianas estaban muy antiguas y alguna no funcionaba ya muy bien. Con las venecianas hemos empezado a notar que la casa tiene muchas posibilidades.

Quien más está disfrutando este inicio de reforma es mi madre. Nunca fue una gran amante de la cocina, pero este espacio pedía a gritos un cambio. Los muebles tienen un toque setentero que ha perdido su gracia. Además, ha llegado la hora de poner una vitrocerámica, una de las viejas aspiraciones de mi madre.

Lo que a mí me cuesta más aceptar, es el cambio en la que fue mi habitación durante años. Después de comprar venecianas y colocarlas le ha tocado el turno al armario de las camas plegables. Es verdad que ya no se usan, pero yo les tenía cariño por el tiempo que pasé ahí. La idea es eliminar ese mueble (enorme, por otro lado), y convertir esa habitación en una especie de despacho para mi padre.

De todas formas, hay que tomarlo con calma. El coste de una reforma (casi) integral como se está planteando es elevado. Cuando llega el turno de una reforma así, hay que seguir una serie de pasos. Primero, elaborar una lista de prioridades: cuáles son las zonas de la casa que requieren una actuación inmediata y cuáles pueden esperar un poco. Esperemos que mi (ex) habitación no sea una prioridad…