Si te roban tu teléfono, puedes recuperar el dinero

 

Imagina que has ahorrado un montón para comprarte un teléfono de gama alta. O que lo has financiado y sabes que estarás los dos próximos años pagando la cuota religiosamente. No te importa, porque tienes en tus manos el teléfono con el que siempre habías soñado, un pequeño ordenador en miniatura desde el que puedes administrar tus redes sociales, donde tienes tu música e incluso en el que ves tus series favoritas cuando viajas en autobús o en tren.

Pero imagina ahora que cuando solo lleva un par de meses contigo, un buen día llegas a casa y descubres que no está en tu bolsillo. Que aprovechando un descuido alguien te lo ha robado. O, simplemente, te lo quitan a la fuerza en cualquier lugar. Te habrás quedado sin tu teléfono en un abrir y cerrar de ojos y tendrás que seguir pagando cada uno de los recibos, por lo que te resultará complicado el poder comprar otro.

Desde luego no es una situación ideal, pero podría mejorar mucho si se ha contratado un seguro para el movil que cubra en caso de robo. Este tipo de seguros te permiten tener la tranquilidad de que si te roban el teléfono al menos la deuda podría desaparecer con lo cual podrías permitirte comprar otro aparato y comenzar de cero, pero al menos con un modelo totalmente nuevo que tampoco debes de olvidarte de asegurar por si la mala suerte se repitiera.

Estos seguros pueden variar en función de la compañía. En algunos casos se hacen cargo de la deuda pendiente del teléfono, sin más. Pero si lo has pagado a tocateja tendrán que darte la indemnización correspondiente. En este caso nunca vas a recibir lo que te costó el teléfono, sino el valor que este tenga en el momento del robo que siempre habrá ido descendiendo. En cualquier caso, tendrás parte del coste de uno nuevo o podrás adquirir un terminal de segunda mano.

Siempre es mejor que quedarse compuesto y sin teléfono tras un robo. Especialmente si necesitas de tu teléfono para trabajar, algo cada vez más habitual ya que a través del móvil se envían correos, se realizan pagos y hasta se pueden gestionar facturas y cuentas bancarias. Especialmente si hablamos de teléfonos muy avanzados que son los que más a menudo se roban y también los que cada vez con más frecuencia, se aseguran.