Malas madres y madres perfectas

En los últimos meses se ha producido diversas polémicas en España en relación a algunas famosas acusadas de ser ‘malas’ madres a través de redes sociales o en programas de televisión.

Una famosa cantante, por ejemplo, fue objeto de escarnio público porque salió 6 días después de dar a luz con su novio a cenar, dejando a sus padres al cuidado del bebé. Al colgar una foto de su cena en su perfil de Instagram, comenzaron a aparecer comentarios despectivos que la tachaban de ‘mala madre’ por dejar al bebé solo unas horas pocos días después de su nacimiento.

Cada persona entiende la lactancia y embarazo como le viene en gana. El problema es que vivimos en una sociedad en la que todo el mundo opina sobre todo, y todos, por supuesto, creemos tener la razón. En una sociedad supuestamente libre, la libertad real brilla por su ausencia porque la opinión pública y la presión social ejercen su poder estableciendo lo que está bien y lo que está mal.

Sí, podemos llevar el pelo de cualquier manera o podemos decir lo que pensamos, pero todo bajo la atenta mirada de la opinión pública (o privada) que hoy encarna tan bien internet. Las madres perfectas que acusaron a esta artista de ser mala madre son estupendas, cuidan a sus hijos de maravilla, atienden a sus maridos como se merecen y son las número 1 en sus trabajos. Ellas lo valen.

La lactancia y embarazo son dos ámbitos muy personajes. Ahora, la lactancia natural es tendencia y todo el mundo coincide en que es más saludable para el bebé. Pero si una madre decide, por las razones que sea, optar por la lactancia artificial ya es mirada por encima del hombre por los ultras de la lactancia natural.

Si queremos ser realmente libres, debemos ser nosotros los que miren por encima del hombro a la opinión pública y a lo políticamente correcto. Hacer lo que nos venga en gana con nuestra vida familiar, depende solo de nosotros, no de nuestros seguidores de Instagram ni de la tertuliana gritona de la televisión.

El placer de conducir un coche que ha conquistado a varias generaciones

Hay coches que se han vuelto símbolos de varias generaciones y uno de ellos es el famoso Ford Fiesta. Cuando salió a la venta llamaba la atención porque era un vehículo muy moderno y juvenil. Muchos jóvenes querían tener uno. Durante muchos años, adquirir un fiesta de ocasion fue el objetivo de todos aquellos que salían de la autoescuela y querían un vehículo moderno, atractivo y con muy buen precio.

Desde aquella hasta ahora mucho ha cambiado en su forma y también en la manera en la que es visto. Actualmente, el Ford Fiesta sigue siendo un coche que gusta y que tiene su público pero se ha convertido en un vehículo que tanto vale para una persona joven que quiere un vehículo no muy caro y que responda como para una familia con uno o dos niños.

Su línea continua siendo moderna, actual, con un cierto toque deportivo que atrae a mucha gente joven. De hecho, se considera uno de los coches favoritos de las parejas jóvenes con un niño, porque permiten llevar al pequeño con comodidad en los asientos traseros y a la vez tener un vehículo con un aspecto muy juvenil.

Dado que se trata de un coche popular es fácil encontrar modelos de segunda mano de diferentes años de antigüedad y consecuentemente con diferentes precios. Que es un buen coche queda patente por el hecho de que todavía se pueden ver algunos de los modelos más antiguos por las calles.

Por supuesto, cada vez van quedando menos, pero es que los primeros Ford Fiesta salieron al mercado en el año 1976, hace la friolera de 41 años. Desde aquella ha habido ya seis generaciones diferentes de este vehículo. La última está en proyecto y se prevé que sea un Fiesta más grande, algo más ancho y con un aspecto bastante más dinámico. También se espera que sea el que cuente con más equipamiento hasta el momento, copiando gran parte de lo que actualmente posee el Ford Focus.

Un coche con mucha historia que siempre merece la pena valorar como una de nuestras opciones a la hora de adquirir un coche nuevo o de segunda mano, porque sabemos que estamos ante un vehículo fiable, que tiene una muy buena relación calidad/ precio y que ofrece un buen resultado con un consumo bajo en cada una de sus gamas.

Cafetera expresso o cafetera de cápsulas

Una de las dudas de los amantes del café es si adquirir una cafetera expresso o una cafetera de cápsulas. La cafetera expresso ofrece un sabor mucho más auténtico, con más cuerpo y espuma. Pero algunas cafeteras de cápsula han llegado a conseguir también una gran calidad y además, son mucho más fáciles de manejar.

Las cafeteras de cápsula permiten hacer un café que siempre sabe igual. No hay que tener cuidado con el molido del grano ni hay que realizar cálculos sobre la cantidad de café que hay que poner para cada taza. Esto es cómodo y fácil y facilita mucho el café de aquellas personas que quieren que siempre salga igual y tenga ese toque perfecto.

Si se comprara una cafetera electrica precio medio con una cafetera de cápsulas tampoco hay grandes diferencias. Tanto en café expresso como en café de cápsula se encuentran modelos de diferentes precios y calidades, por lo que el coste de la cafetera no suele ser determinante para tomar una decisión sobre la compra.

Lo que suele marcar la diferencia es el precio de las cápsulas y el del café ya sea en grano o molido.  Aquí se pueden encontrar diferencias muy significativas especialmente para aquellos que son muy cafeteros y consumen varias tazas al día o cuando son varias las personas en casa que toman café.

Las cápsulas salen bastante más caras que el café, lo que hace que muchas personas se lo piensen dos veces y pongan en una balanza qué es lo que prefieren: comodidad o precio. En el caso de una persona sola que toma uno o dos cafés al día quizás no se aprecie tanta diferencia y puedan permitirse el capricho de tomar variedades de café diferentes cada día sin tener que comprar y conservar cafés de distintos tipos en su alacena.

Existe también una alternativa por la que han optado algunas marcas de cafeteras, que es la de realizar modelos que, por un lado, pueden realizar café expresso normal y, con un adaptador adecuado, también pueden hacer café de cápsulas de alguna marca determinada. Por ahora no hay una gran variedad de modelos mixtos y las opiniones sobre los mismos son variadas, desde los que se muestran encantados por tener ambas opciones hasta los que afirman que la cafetera no acaba de ser totalmente buena a la hora de realizar el café de cápsulas.